Caminamos por diversos caminos, secos, mojados áridos, fríos, cortos, largos; a veces con espinas a lo ancho y largo y otras veces pareciera que solo levitaramos.En unos momentos tememos echar un paso adelante de un charco, queremos saltar sabiendo que solo vamos a salpicarnos más de lo esperado, nos pasa por la mente hacer un rodeo para que en otro extremos encontremos un charco aún más grande y más profundo.
Cuando lo más acertado es solo deternos un instante, decididamente lanzar el paso, esperar un frío en nuestros pies descalzos y seguir avanzando hasta un lugar seco.
No hay comentarios:
Publicar un comentario